jueves, 10 de abril de 2014

Fuera de mí


Buceaba tranquila, a ciegas. Sentía pequeñas y agradables corrientes de agua fría que me mecían levemente. Salí al exterior sin sensación de necesitar una bocanada de aire pero no veía nada, todo estaba muy oscuro. Pensé incluso que había olvidado abrir los ojos e hice una mueca teatral para comprobar que tenía los ojos abiertos y sí, los tenía abiertos. 

Pensé que sería de noche y que podría buscar algún punto de referencia para agarrarme y evitar que la corriente me llevará hacia otro sitio. Nadé hacia un lado, hacia el otro, pero no encontraba nada, solo agua, agua fría y negra. 

Empecé a comprender que no encontraría tierra firme, ni rocas, ni nada... y pensé: ¿qué voy a hacer? Podía abandonarme a las corrientes pero me alejaría de donde estaba, pero ¿dónde estaba? 

Unas preguntas me llevaron a otras y, de pronto, entendí que no sabía quién era, ni qué hacía allí. Intenté reconocer mi cuerpo con las manos pero no era capaz de hacerlo. No reconocía en mí una forma humana. Quizás era un pez...

miércoles, 26 de marzo de 2014

Mi chico y sus 730 días



 
Mi chico tiene el síndrome del segundo hermano. Casi no aparece en fotos, no arrasa en H&M y no llena el blog de su mamá con miles de palabras. Pero eso no le quita poderío a su pequeño cuerpo de casi dos años, no le resta personalidad y categoría.

Mi chico es fuerte y potente, defiende a mi grande como si fuera su guardaespaldas y es feliz en cada pasito que da en su vida.

En la tónica general del estándar maternal, me siento culpable por no mostrar mi idolatría hacia él, como hice con su hermano, y me pregunto qué pensará cuando pueda leer este blog, abandonado desde su nacimiento.

A mi chico le ha costado entrar en mi vida, tenía un listón muy alto que superar, pero sus ojazos grises ahora inundan nuestra casa…

Mi chico cumple 2 añitos… 730 días de pura energía, brío y arte… ¡Te quiero gordito mío!

jueves, 14 de noviembre de 2013

Marcas y blogosfera maternal: ¿amor de madre?

La tribu 2.0 me ha abrigado cuando lo he necesitado, he encontrado consuelo, amigas y desahogo. Su evolución ha sido vertiginosa y le auguro un futuro imparable.

Además, ha abierto una nueva dimensión en mi faceta laboral, que sólo me trae alegrías :-)

En estos útimos meses hemos trabajado en este profundo análisis de la misma - si te interesa puedes descargar el documento aquí. Espero que lo disfruteís tanto como yo al escribirlo.


martes, 28 de mayo de 2013

Soy una madre bestial by Faunia





Sí, yo me siento una madre bestial, por muchos motivos. Me identifico con la fiereza de los animales a la hora de cuidar, defender y atender a mis crías. Siempre he hablado de criar a mis niños con las entrañas, desde el corazón… y en ello estoy.

Pues eso es para mí ser una madre bestial y eso es lo que significa la insignia que Faunia ha creado para todas esas madres y padres que pensamos que somos bestiales - y que tú también puedes descargarte para poner en tu blog o como imagen de tus avatares en redes sociales.

Precisamente en Faunia, un grupo de madres blogueras, tuvimos la oportunidad de ver madres animales increíbles, simpáticas, amorosas… como las preciosas madres lémures, que llevaban a sus crías a sus espaldas, una experiencia fantástica tener tan cerca a estos simpáticos animales en el Bosque Africano. 

Disfrutamos también de del ecosistema de los Polos, donde mi niño grande alucinó especialmente y respondía entusiasmado a las preguntas de nuestra guía, Aida, que fue encantadora y extremadamente paciente, por cierto.

Curiosamente La Granja fue una de las zonas que a los niños les llamó más la atención, disfrutaron increíblemente con los animales más “tradicionales”… Nota mental: no decirle a mi niño que el pollo que come es pariente del de Faunia.

Los espectáculos del Teatro Lago fueron también increíblemente entretenidos, tanto el de los animales marinos como el de las rapaces, en este último mi niño chico alucinó y no paraba de decir: pi-pi-pi-pi… Por cierto, pi-pi le vale para decir pájaro, biberón  o comida… :-)

En resumen, que un grupo de madres bestiales, pasamos un domingo bestial en Faunia con un equipo humano bestial que hizo las delicias de nuestros niños… bestiales.