jueves, 12 de julio de 2012

Por mi culpa, por mi culpa


La culpa aprovecha cualquier rendija para colarse. Un descuido y ya está dentro. Si no es por aquí es por allí pero siempre sabe como meterse dentro. Sutil, sibilina... ¡Qué zorra la tía!

Un bocadito de nada y ¡zas! Le quitas el ojo de encima y ¡plas! Te despistas y ¡adiós! Pero todo es siempre por tu culpa.

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa...

- Mamá, deje de culpabilizarse, me dijo la médica...

Y yo pensé, pero si es por mi culpa, he sido yo, he sido yo...

martes, 10 de julio de 2012

Os conozco antes de pariros



Desde el inicio de mis dos embarazos he imaginado con todo detalle cómo serían mis niños. Este hecho no tendría nada de especial si no hubiese acertado hasta en el más mínimo detalle, llegando incluso a ser capaz de ver una clara proyección del físico, e incluso de las personalidades de ambos, a lo largo del tiempo.

Con mi grande, he podido comprobar, que tal y como imaginaba, sería un “tirillas”, muy sensible y parlanchín, de ojos vivos y más dado a la reflexión que a la acción. Una clara proyección de mi personalidad cuando era niña... quizás por eso comprendo cada uno de sus gestos, empatizo con sus sentimientos y entiendo la más mínima de sus reacciones. Quizás sea esta proximidad la que me ha ayudado a estar tan cerca de él y a comprender su gran necesidad de mí, que lejos de preocuparme o desagradarme, me llena de orgullo y fomento cada minuto del día.

Con mi chico, ya sé que mi visión de un niño lozano, gordito y de buen color es cierta, y estoy segura de que será bonachón, dulce, algo bruto y muy activo. Un niño corredor, muy dado a ponerse colorado y sudoroso con dos carreras y propenso a los golpes. Por eso sé, que a diferencia de su hermano mayor, prudente hasta el extremo y que a penas ha tenido caídas, él va a ser un gran usuario de Arnidol, la barrita lila que calma el dolor y evitar que aparezcan chichones y morados, gracias a su compuesto natural a base de árnica y harpagofito.

Ambos son diferentes, ya puedo ver como mi chico es mucho más independiente y seguro que su hermano mayor, pero sé que con los dos tendré una conexión natural de por vida, próxima, íntima, cercana física, emocional y sensitiva. Una conexión que nada podrá resquebrajar. Sé que, como dicen que les pasa a los hermanos gemelos, sentiré su dolor, sus emociones, sus miedos, sus alegrías en la distancia. Porque el vínculo madre hijo es casi mágico, extrasensorial, inexplicable... es lo más grande e importante de nuestras vidas.

sábado, 7 de julio de 2012

Mi pequeña orquídea


Permitidme la cursilada, pero en estos días he visto a mi niño como una pequeña orquídea, delicada y bella. Ahora sabemos que un sólo roce puede arañar sus pétalos,incluso marchitarlos gravemente, pero nada le quitará nunca ni un ápice de su inmensa belleza.

Fue un solo mordisquito de nada. Empezó a quejarse, le picaba la lengua, los ojos, la nariz, babeaba... Me puse nerviosa, no quería creer que aquello era lo que era. Abrí un bote de medicina, que metí en la maleta a última hora, y entre su padre y yo le obligamos a tomarlo, le suplique que lo tragara, tenía que hacerlo. En pocos segundos lo vomitó y su cara empezó a llenarse de manchas... Era el momento de salir corriendo. Cogí a mi chico, lo puse en el carrito, cogí a mi niño y pretendía salir corriendo, pero así no podía.

- Papi - grité- coge tú al chicocy yo me llevo al grande, saca el coche.

Corría, no sé cómo, con mi niño en brazos, corría, rápido, no me cansaba, yo podía... mientras él lloraba y se removía, babeaba, moqueaba...

- socorrista, socorrista!!!  - grité mirando al mar - ¿Dónde está el centro de salud?
- Le llamo a una ambulancia - Me dijo el muchacho mirándome a los ojos.
- No, dime donde esta el centro de salud
- Espere, que le llamo a una ambulancia - Me decía, mientras su cara se desencajaba de susto- Un niño, un niño, esta muy nervioso... No, que le guían al centro de salud.
- Vale, vamos al coche...

Nos esperaban en la puerta, dos médicas..

- Coge al pequeño, coge al pequeño... - Oí a lo lejos
- Chato, coge tú al chico... Yo me llevo al niño dentro.

Una vía... Le duele, grita, no entra el Urbason, no puede hablar, los ojos hinchados, mucho... Me mira, me mira... Ahora una inyección en el culo... No, no mejora...

- Vamos a llamar a una UVI móvil, está bien, pero las cosas hay que hacerlas bien. El niño satura bien, pero es mejor así. Le vamos a poner adrenalina...¿*·¿OFWER¿FER¡dwq44%%"$R - Se me desconctó el cerebro
- Un momento... Yo necesito que entre mi marido
- Chato entra tú.. Han dicho algo de UVI móvil...

Salgo, cojo al chico, llora, llora, llopro yo también, teta, se duerme... Voy hacia el box, miro desde la puerta, no entro, no sé porque, pero no entro... Mi niño clava la mira en mi... Ya no dejará de mirarme... Detrás de la mascarilla, sus ojos hinchados me seguían a todos sitios, me miraba, casi sin expresión. Yo le miraba, y sólo con los ojos tuvimos una larga conversación:

- Hijo, estás bien, no te va a pasa nada, estás bien. Te estás curando...
- Ya lo sé mami. Yo soy valiente, pero no te vayas. Quédate aquí conmigo.
- Claro, mi amor, no me voy. ¿A dónde me voy a ir? Yo me quedo contigo.

Llega la UVI móvil, lo pasan a la camilla... Parece Fernando Alonso...

- ¿Puedo ir con él?
- Sí puede, pero mejor que no vaya.
- ¿Por qué?
- Por si hay que hacerle alguna maniobra.
- Ah, vale...

No voy, no voy, y si le pasa algo, y se me lo devuelven muerto, y si tiene frío, y si se pierde, y si tiene miedo... Es que no sabemos dónde está, es que hubo un fallo, es que nos equivocamos y se murió...

- No, yo voy con él.
- Chata, mejor que no vayas, han dicho que es mejor que no.
- Yo voy con mi niño.

Nos montamos en la ambulancia...

- ¡¡¡¡Mami, luces azules!!! ¿Y van a poner la sirena? ¿Y eso para que es? ¿Y esto para que sirve?...

Mi niño ya estaba bien...

Hospital, le cuidan, le besan, le acarician, le dan mas medicina... A casa.

Shock anafilactico.

Más información sobre shock anafiláctico en Diario de una mamá pediatra

viernes, 29 de junio de 2012

Día Mundial del Sueño Feliz


En muchas ocasiones he contado mi experiencia con el sueño de mis niños... Nosotros colechamos, al principio con miedo y culpabilidad, y luego con convición y disfrute...

Ahora, que soy una madre experimentada, que cuento con una amplía tribu 2.0, y que ya he discutido con quien ha hecho falta sobre el tema, puedo decir: ¡el sueño de mi familia es feliz!

Otras familias que se han unido al Día Mundial del Sueño Feliz son:

http://mamasincomplejos.blogspot.com.es/2012/06/mi-experiencia-de-sueno-feliz.html
http://www.elcartapaciodegollum.com/2012/06/29/senor-estivill-creo-que-le-he-pillado/
http://iboneolza.wordpress.com/2012/06/06/desmontando-a-estivill/
http://www.mentelibre.es/?p=1680
http://blogs.20minutos.es/madrereciente/2012/06/29/desmontandoaestivill-en-el-dia-mundial-del-sueno-feliz/
http://buceandoenmi.blogspot.com.es/2012/06/dia-mundial-del-sueno-feliz.html
http://aprendizderepostera.blogspot.com.es/2012/06/dia-mundial-del-sueno-feliz.html
http://www.amormaternal.com/2012/06/dia-mundial-del-sueno-feliz-desmontando.html
http://suu-construyendounafamilia.blogspot.com.es/2012/06/29-de-junio-dia-mundial-del-sueno-feliz.html
http://minervaysumundo.blogspot.com.es/2012/06/29-de-junio-dia-mundial-del-sueno-feliz.html
http://lamamavaca.blogspot.com.es/2012/06/desmontando-estivill.html

lunes, 25 de junio de 2012

La revolución de las madres: #desmontandoaEstivill

La red es todo poderosa, aglutinadora, revolucionaria, consoladora, generosa, amiga, informativa, excitántemente peligrosa (para los que hasta ahora tenían el poder y los recursos)... Y prueba de ello es #desmontandoaEstivill, un movimiento de madres y padres para madres y padres que, con toda su buena intención pero, evidentemente sin toda la infomación necesaria, se plantean aplicar a su hijo el método Estivill (que ya sabemos que ni siquiera es original de este señor... pero no hay nada como ponerle un nombre a las cosas para hacer buen marketing).
La idea es inundar la red de información el día 29 de junio sobre este método tan de moda para que, al menos todos juguemos la partida de criara nuestros hijos con las mismas cartas sobre la mesa. Al final, en nuestra casa, cada uno hacemos lo que queremos (¡¡¡faltaría más!!!) y nadie es mejor que nadie, ni unos son los "buenos", ni otros los "malos" - de hecho tengo amigas, muy queridas, muy buenas personas y madres, que han usado el método Estivill con "éxito" (observese las comillas) y ellas están muy contentas y adoran a sus hijos tanto como yo - pero es probable que no tengan toda la información... 
Más allá de la información científica, de los estudios y de las argumentaciones psicológicas (que las hay serias y potentes) yo no estoy a favor del método Estivill por filosofía, me explico usando las palabras del Dr. Carlos González en su libro "Entre tu peadiatra y tú": "No dudo que siguiendo el método del doctor Estivill los niños acaben durmiendo solos. Básicamente el método consiste en tardar cada vez más tiempo en acudir cuando el niño llora, hasta que éste aprenda que no vale la pena llorar porque no va a ir nadie. El problema es que yo no quiero enseñarle eso a mi hijo. Lo que quiero es enseñarle que su padre (en este caso su madre) le ayudará cuando lo necesite. Creo (aunque no tengo ninguna prueba) que esa es una base sólida sobre la cual edificar una confianza duradera y una verdadera independencia"
Así, el día 29 de junio, usaremos el hashtag #desmontandoaEstivill con el fin de que se convierta en trend topic en Twitter y que blogs, páginas y perfiles de Facebook se llenen de mensajes a favor del Sueño Feliz. Sí estás de acuerdo con lo que promovemos, te animo a participar porque esto es hacer revolución de la buena, de la que está en nuestra mano, cambiando las cosas desde lo más cercano, desde nuestros espacio y para nuestros hijos. Si quieres participar, súmate y anuncia en tu blog que preparamos esta acción para el próximo viernes 29 de junio.
Gracias a las promotar@s de esta iniciativa, que nos sacuden, que nos unen, que nos impulsa a hacer cosas grandes y valientes. ¡¡¡Os admiro!!!
 

martes, 19 de junio de 2012

Más golpes da la vida, con Arnidol duelen menos


Aunque nos gustaría, no podremos evitar los golpe que la vida tiene reservados para nuestros hijos. Decepciones, desengaños, fracasos, miedos… El sufrimiento lógico que todos debemos sentir en la vida, se nos hace insufrible si lo sentimos en las carnes de nuestros hijos.

Evitar dolor es una de las tareas de las madres y aunque, lamentablemente, no siempre podemos hacerlo, sí podemos curarlo. Ya os conté que hace unas semanas descubrí Arnidol, un producto para evitar los moratones y los chichones que se presenta en una barrita lila, algo más grande que una barra de labios y que es casi milagroso para aliviar el dolor de un golpe y evitar que aparezcan chichones y morados. Está compuesto de productos naturales (árnica y harpagofito) que puedes usar tantas veces como desees.

Sigo maravillándome de la eficacia de este producto. Mi niño, que no es de darse muchos golpes, pero alguna se ha pegado ya, lo ha vuelto a probar en estos días, y es realmente bueno. Tras el susto de ver como se cae, al menos me queda la tranquilidad de poder aplicarle Arnidol y saber que le aliviará.

miércoles, 13 de junio de 2012

Viejas amargadas, crianza de mierda, sociedad asquerosa


¿Para cuándo querrá la vieja de la cola del supermercado que deje los brazos, los besos y los mimos para mi niño?¿Por qué tendrá, la buena mujer, esa obsesión con que mi chico no se acostumbre a los brazos a sus tiernos dos meses recién cumplidos? ¿No sería peor que en vez de a los brazos se acostumbrara al crack? ¿Nos extrañaremos cuando tenga 18 años y no me quiera dar un beso? ¿Me quejaré amargamente por ello? ¿Será que no se ha acostumbrado a recibir y dar amor?

¿Por qué en las recomendaciones de las revisiones pediátricas insisten en pasar a un bebé de 3 meses a su cuarto? ¿Por qué desaconsejan el colecho y recomiendan métodos conductistas avalados por dudosos estudios que, por cierto, no referencian?

¿Por qué sigo asombrándome de que madres de mi entorno sólo hayan dado el pecho 2 meses a sus bebés argumentando la retirada de leche? ¿Por qué sigo justificándome delante de ellas por la lactancia prolongada de mí grande? ¿Por qué me da apuro sacarme la teta delante de ellas para amamantar a mi niño? ¿Por qué me siento una hippy greñosa a su lado?

¿Por qué el viejo de la cola del supermercado afirmaba orgulloso que sus padres nunca le cogieron en brazos? ¿Será por eso que tiene esa mujer amargada? ¿Habrá sido feliz en su vida? ¿No tuvo suficiente con vivir la posguerra que ahora alienta el desapego entre madre e hijo? ¿Será precisamente por eso?

Señor, perdónalos porque no saben lo que hacen...